En el fin del mundo también me haces falta

Me haces más falta de lo que mi corazón se empeñó en hacerme creer. He creído en el olvido y en el paso del tiempo y lo único que ha pasado es que he terminado por echarme de menos a mi también. 

Lo siento de mil ochenta formas diferentes; pero ninguna es real. 

Lo siento si otra vez he vuelto a ser una niña loca que decidía por ella misma el bien de todos; me he vuelto a creer con derechos sobre ti y tú ya no tienes derecho a quererme a mi. 

He empezado a arriesgarme demasiado tarde y hace dos horas que tendría que haber llegado a mi casa, debería de estar durmiendo y callada. 

Lo único que fue mío ahora está a la vista de todos, suspendido en el aire, dejándose secar. Querría descolgarte de ahí, pero hace tiempo que me corté las manos para no poder escribirte más. 

Y aquí me tienes, delante de ti, llorando, despertando a todos mis miedos. 

He cerrado una barrera a mi alrededor y tú te has quedado dentro. Puedes salir, puedes entrar, y a veces me miras a la cara y me creo que estas cuatro paredes vuelvan a ser el fin del mundo más bonito en el que jamás estaré. 

Porque eres el fin del mundo más bonito en el que una vez estuve. 

Porque en uno de esos instantes en los que solo piensas en mi, pararía el mundo y viviría ahí, en esos cinco segundos en los que en tu mundo solo retumba mi nombre. 

Porque en el fin del mundo también me haces falta.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s